Resistencia: 1916 al 1924 - Intervención norteamericana

Como ocurrio la intervención

El año de 1916 se inició para el presidente Juan Isidro Jiménez con una amenaza proveniente desde su mismo gabinete de gobierno.  El bando que encabezaba el General Desiderio Arias, Secretario de Guerra y Marina, disgustado en razón de que  las presiones norteamericanas por el cobro de la deuda habían obligado al gobierno a recortar empleos que ocupaban miembros de dicho grupo, conspiraba contra su régimen.

Desiderio AriasLa respuesta del presidente Jimenes a esa situación fue quitarle por decreto la administración del Ferrocarril Central que estaba bajo el control del grupo de Arias, decisión que provocó que los seguidores  de este en el Congreso comenzaran a cuestionar la conducta del presidente.

Jiménez destituyó a Arias y este, declarándose en rebelión, tomó la fortaleza de Santo Domingo. El gobierno norteamericano, que ya tenía prácticamente el control del país desde el punto de vista económico, envió buques de guerra con el fin de defender el gobierno, acción que el presidente dominicano rechazó. En su lugar pidió un nuevo préstamo para comprar armas y municiones, que le fue negado.

Desembarco de tropas norteamericanas 1916De todas maneras Jiménez organizó a sus soldados para atacar a Desiderio Arias y recuperar el control de la ciudad capital,  sin embargo, cuando ya estaba listo para la acción, el mandatario se encontró con que tropas de la Infantería de Marina de los Estados Unidos, sin su autorización, y en violación a las leyes internacionales, habían desembarcado en territorio dominicano.

Con el paìs intervenido y una rebelión dentro de su mismo gobierno, Jiménez renunció.  Desiderio Arias, al ver que la ocupación era un hecho, decidió abandonar la ciudad sin disparar un solo tiro.  La población se dirigió entonces a la Fortaleza Ozama, que había quedado desierta, en busca de armas para oponer resistencia, pero apenas encontraron unas pocas inservibles.

Tropas de intervencion en SantiagoLa población entonces se encerró en sus casas, y fue así como  al amanecer del 15 de mayo de 1916, tropas norteamericanas fuertemente armadas  penetraron a una ciudad en silencio, único gesto de protesta y duelo público por la ocupación.

 

 

Fin de la ocupación. / Creación de la Policía
Gobierno de H. Vásquez y Golpe de Estado.

Horacio VásquezEn 1924, como parte del acuerdo de desocupación, se celebraron elecciones y ganó el General Horacio Vásquez. Las fuerzas de ocupación dejaban el país controlado por una Guardia Nacional que en 1921 cambió de nombre y pasó a denominarse Policía Nacional,  creada a imagen y semejanza de la Infantería de Marina de los Estados Unidos, e integrada por dominicanos de la peor especie, cuya misión había sido masacrar las fuerzas patrióticas que se levantaron contra la intervención.

En 1927 el jefe de la Policía era el coronel Rafael Leonidas Trujillo, ascendido a general de brigada por el presidente Vásquez en ocasión de un nuevo cambio de nombre de ese cuerpo castrense, que en lo adelante pasó a denominarse Ejército Nacional.

La corrupción administrativa, las luchas internas del partido de Vásquez, su decisión de repostularse y una situación económica difícil como reflejo de la depresión  norteamericana de 1929 crearon una seria inestabilidad política que fue aprovechada por Trujillo.  Dueño ya de una fortuna mal habida a través de corrupción en el Ejército, Trujillo intrigó a través de los norteamericanos presentándose como la salida de fuerza para evitar el retorno a una situación de anarquía similar a la que vivió el país desde la desaparición de Ulises Hereaux hasta 1916.

Rafael Leonidas Trujillo y Rafael Estrella UreñaCon el fin de derrocar al gobierno de Vásquez, surgió el Movimiento Cívico, encabezado por Rafael Estrella Ureña junto con Trujillo, jefe del ejército en quien el presidente Vásquez confió hasta el último minuto.

Vásquez fue derrocado el 23 de febrero de 1930 y el poder fue asumido por Estrella Ureña.  Pronto Trujillo revelaría sus aspiraciones a la presidencia de la república con el apoyo de los norteamericanos, que veían en él una garantía a los intereses de los Estado Unidos en el país.